Cómo prevenir la infección de la herida antes y después de una operación: deje por escrito los cuidados y cómo pedir ayuda
Antes de la operación, informe al equipo sobre sus enfermedades, medicamentos y alergias, y no se afeite la zona quirúrgica con una cuchilla. Antes del alta, pida al personal de enfermería que le muestre cómo cuidar esa herida. Anote cómo pedir ayuda durante el día, por la noche y en una urgencia local, y quién se hará cargo de su atención cuando regrese a su país.[1]
Puntos clave
- Avise al equipo con antelación si tiene una erupción o lesiones en la piel de la zona quirúrgica, o síntomas de infección, como fiebre reciente. No se quite el vello por su cuenta.[1]
- Siga las instrucciones escritas de esta operación para cambiar los apósitos, ducharse y cuidar los dispositivos. Lávese las manos antes y después de tocar la herida.[1]
- Contacte de inmediato con el equipo quirúrgico si aumentan el enrojecimiento, la hinchazón o el dolor, aparece secreción turbia, se abre la incisión o tiene fiebre. Si siente un malestar intenso, el enrojecimiento o la hinchazón se extienden rápidamente, o tiene dolor intenso, acuda de inmediato a un servicio de urgencias local. Si tiene dificultad para respirar o cambios en el estado de conciencia, llame al servicio local de emergencias.[1][2]
Qué debe comunicar al equipo antes de la operación
Informe al médico sobre sus antecedentes médicos, si tiene diabetes, si fuma, qué medicamentos toma y si tiene alergia a algún antimicrobiano, indicando la reacción concreta. También debe comunicar cualquier lesión en la piel de la zona quirúrgica o síntomas recientes de infección, como fiebre, para que el equipo decida si debe modificar la preparación o la programación de la operación. No se afeite la zona quirúrgica con una cuchilla; si es necesario retirar el vello, pregunte al equipo cómo hacerlo.[1]
Puede preguntar: «¿Cómo debo limpiar la zona para esta operación? ¿Necesito medicación preventiva? ¿Mis antecedentes de alergia cambian lo previsto?». El equipo quirúrgico decide qué medicamentos usar y cuándo administrarlos. No tome por su cuenta antimicrobianos que le hayan sobrado.
Aprenda a cuidar esta herida antes del alta
Pida al personal de enfermería que le haga una demostración y deje por escrito: cuándo y quién debe cambiar o retirar el apósito; cuándo puede ducharse; con qué debe limpiar la herida; qué cambios son esperables después de esta operación; y cuándo deben retirarse los puntos o hacerse una revisión. No aplique pomadas, polvos ni productos desinfectantes sobre la herida ni a su alrededor, salvo que el equipo quirúrgico lo autorice.[3]
Si lleva un drenaje u otro dispositivo, pida al equipo que le muestre cómo sujetarlo y cómo llevar los registros, y que anote los valores normales y a quién contactar si hay alguna anomalía. Si un familiar debe cambiar el apósito, pida al personal de enfermería que le enseñe y compruebe que puede hacerlo. Hay que lavarse las manos antes y después de los cuidados. Las demás visitas no deben tocar la herida ni el apósito sin indicación.[1]
A quién contactar si aparecen cambios
Contacte de inmediato con el equipo quirúrgico si aumentan el enrojecimiento, la hinchazón o el dolor alrededor de la herida, aparece secreción turbia o maloliente, se abre la incisión o tiene fiebre. Si el drenaje se sale, sospecha que está obstruido o cambia de forma importante lo que drena, contacte también sin demora con el equipo y siga sus instrucciones.[1][4] Si no consigue contactar a tiempo, busque atención médica local lo antes posible.
Si el enrojecimiento o la hinchazón se extienden rápidamente, tiene dolor intenso o un malestar general intenso, acuda de inmediato a un servicio de urgencias local. Si tiene dificultad para respirar o cambios en el estado de conciencia, llame de inmediato al servicio local de emergencias, sin esperar una respuesta a distancia.[2]
Al contactar, indique la fecha y la zona de la operación, cuándo empezaron los síntomas y con qué rapidez cambian, su temperatura y los cambios en las secreciones y en la cantidad drenada. Si el equipo solicita fotografías, puede enviarlas por un canal seguro aprobado por él, pero las fotos no permiten descartar una infección profunda ni sustituyen una valoración presencial necesaria, y no deben retrasar la atención urgente.[1]
Según la situación, el médico puede solicitar pruebas, tomar muestras o indicar otras medidas. Puede preguntar si hace falta un cultivo y quién hará el seguimiento de los resultados, pero no retrase el tratamiento de una urgencia por esperar la toma de muestras o los resultados.[1]
Asigne el seguimiento a una persona concreta antes de regresar a su país
Confirme qué profesional sanitario local revisará la herida y cuándo, quién se encargará de los puntos, del drenaje o de otros dispositivos, y adónde acudir si surge algún problema. Pregunte al equipo que le operó quién revisará las fotografías y los resultados pendientes de anatomía patológica o microbiología, y cuándo se informará al paciente; con quién contactar fuera del horario de atención; y cuánto tiempo debe esperar sin respuesta antes de buscar atención médica local.
Lleve el informe de alta y el informe de la operación. Si corresponde, lleve también la información sobre los implantes, los registros de los dispositivos y del drenaje, la medicación y los resultados de las pruebas disponibles. Pida al equipo que le operó que comunique al médico que continuará su atención qué resultados están pendientes y cuál es el plan de revisiones, y que confirme que los ha recibido y puede organizar los cuidados posteriores. Ambos equipos deben acordar cómo se recibirá la información y los plazos de respuesta.
Preguntas frecuentes
¿Afeitarme en casa dejará la zona más limpia?
No se afeite la zona quirúrgica con una cuchilla. La cuchilla puede irritar la piel; el equipo quirúrgico decidirá si es necesario retirar el vello y organizará cómo hacerlo.[1]
¿Tengo que levantar el apósito todos los días después del alta para revisar la herida?
Siga primero las instrucciones de alta de esta operación. Aclare cuánto tiempo debe mantener el apósito y cuándo y quién debe cambiarlo. No hay un plazo único para todas las heridas.
¿Puede un familiar ayudarme a cambiar el apósito?
Primero puede pedir al personal de enfermería que enseñe a su familiar a cambiar el apósito y compruebe que su familiar puede hacerlo. Debe lavarse las manos antes y después de tocar la herida y seguir las instrucciones específicas de cuidado.[1]
¿Que la herida esté roja significa necesariamente que está infectada?
No puede determinarse solo por un signo visible. Si aumentan el enrojecimiento, la hinchazón o el dolor, aparece secreción turbia o tiene fiebre, contacte de inmediato con el equipo que le atiende para que lo valore.[1]
¿Puedo esperar a que responda el cirujano que me operó después de enviarle una foto?
Contacte primero según lo acordado. Si no consigue contactar a tiempo y los síntomas persisten o empeoran, busque atención médica local. Si tiene un malestar intenso o una urgencia, pida ayuda local de inmediato, sin esperar la respuesta a la foto.
¿Puedo tomar por mi cuenta antibióticos que me hayan sobrado?
No lo decida por su cuenta. Contacte con un médico para que le valore; el tratamiento de una infección depende de la situación y, a veces, requiere otras intervenciones médicas.[1]
¿Qué hago si tengo que regresar a mi país antes de que estén los resultados?
Antes de salir del hospital, pregunte cuándo se prevé que estén los resultados, quién los revisará y quién se los comunicará. Deje datos de contacto por los que puedan localizarle e informe al médico que continuará su atención de qué resultados siguen pendientes de seguimiento.
Fuentes
[1] CDC de Estados Unidos: infección del sitio quirúrgico, consultado el 2026-11-06.
[2] CDC de Estados Unidos: información sobre la sepsis para personas que han estado enfermas, se han operado o han estado hospitalizadas recientemente, consultado el 2026-11-06.
[3] University Hospitals Dorset, Reino Unido: cuidados de la herida después de una operación, consultado el 2026-11-06; siga las instrucciones de su propio equipo quirúrgico sobre la limpieza y los productos concretos.
[4] Hospitales Universitarios de Cambridge: volver a casa con un drenaje después de una operación, consultado el 2026-11-06; se ofrece como ejemplo de un tipo concreto de drenaje. Para su manejo específico, siga las instrucciones de su propio equipo.